Cambiando el sonsonete normal de este blog. Sí, voy, por está vez, dejar de contarle cuentos, reales algunos, para darle la bienvenida a José Néstor Pekerman, el nuevo técnico de la selección Colombia. Vamos.
Pekerman, José, Néstor, Gaucho o no sé como querrás que te llamen, bienvenido. Sí, bienvenido a Colombia. El país donde un pueblo tiene tres alcaldes, algunos se posesionan desde la cárcel y otros ponen gobernantes. Gracias por venir, eso sí, no somos responsables de lo que vaya a ver, haber y conocer.
Bienvenido, se que estará pensando en qué ciudad juego de ese país Garciamarquiano, que tiene dos mares y mucho que ocultar. No importa, igual donde juegue la selección será siempre resistida, chiflada y algún periodista comparará aquel lugar con otro, del mismo país con mejor apoyo. (Ponga aquí el recuerdo de Barranquilla y Medellín).
La nomina, no importa, tranquilo, usted escuche emisora, eso sí, ojalá la del señor Vélez, él le dirá como debe pronunciar los nombres de los jugadores y a cuales debe llamar. Ojalé me escuche y sabrá que él tiene la última palabra en Colombia, eso si quiere conservar tu puesto.
Haciendo lo que el 'Profe' Vélez sabe con Maestría y Doctora, yo un estudiante Universitario, hará lo mismo, unos consejos para armar la nomina: los arqueros, con Ospina y Martínez tenemos seguridad, de plástico, pero seguridad. Allí hay garantía en algún momento hay una emoción, para bien o para mal, hay emoción.
La defensa, Yepes, que juega en Milan, cada que Maldini quiere que lo recuerden; de Zapata, Mosquera y Pera, hay que llamarlos para que cumplan la cuota melanina en el equipo. Zuñiga, nunca juega de lateral derecho en el Napoli, pero lo puede llamar para esa posición la conoce bien, hace 4 años la viene haciendo en la selección Colombia, lástima que solo la haga cada 6 u 8 meses. Está mecanizado.
Los volantes, no importa el esquema. Hay que llamar a la rosca: Moreno, Pabón, Anchico, jugadores con el sentimiento más helar de la selección. Hay que llamarlos, por moda, periodismo, para la foto, pero hay que llamarlos.
Los delanteros decida usted. Llame al que quiera, como quiera, igual acá no la meten, hablando de la pelota, pues para ser sinceros, hablando de fútbol.
Le advierto que acá hay jugadores que gustan de visitas nocturnas, que llegan tarde a concentraciones, oliendo a trago y con labial en el cuello, a ellos hay que ponerlos, la sacan del estadio.
Para finalizar mi reflexión de su llegada: el ridículo viene en nuestra idiosincrasia y por eso usted está en ese banco, por eso lo van a presentar como Director Técnico de la Selección Colombia. ¡Bienvenido!