Recordando, su espalda, mientras su boca dibujaba en silencio, lo inhóspito de aquel momento, sensato, poco común por lo mucho que le costo tergiversar las decisiones y contradicciones que afloran de su camisa, que atoran su pantalón y que gritan con gran pasión. Pasaron 15 minutos de roces, de intentos y de movimientos poco ortodoxos que adornan el aire de la habitación, blanca, como todas, con sabanas blancas, recién cambiadas, victimas predilectas de los deseos.
Las pasión se hizo presente esa noche, envolvió dos cuerpos, deshizo los prejuicios, compagino con el presente y el futuro borrando el pasado y dejando claro que lo que viene es promisorio.
Volvió en sí, sonrió, salio del baño y se acordó que se le hacia tarde para llegar a la universidad.
Es muy facil porq ue les queda complicado comentar.
ResponderEliminarME FACINA MUCHO LA FORMA EN QUE ESCRIBES.
ResponderEliminarPOR HAY DICEN: "Lo que escribo es lo que soy, y si no soy fiel a mí mismo no puedo ser fiel a quienes me lean". Solo de esta fidelidad nace la verdad y de esta nacen los riesgos. Tomás Eloy Martinez...
digo lo que pienso y hago lo que digo...
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