La cosa dice maso menos así: eran tiempos buenos entonces, cuando todo era ella, era solo y nada más que ella. Porque vivir para ella, sin ofender a mis otras ocupaciones, era lo que más me gustaba y lo que mejor hacía. Pasaron días, tardes, noches, partidos, porciones de papas, minutos, racionamientos de agua y para no hacer muy largo esto, les digo que pasó mucha agua, - demasiada- debajo del puente.
Retomemos, era por la que suspiraba, desde el instante que la vi, por vez primera, me impactó, me encantó, me embrujó... Con su blanca piel, pelo castaño, sus ojos negros y grandes. Lo primero que pensé cuando la vi fue "Los ángeles caminan y bonito", mi meta, todos tenemos metas, era conocerla, saber cómo se llama, qué le gustaba, en qué bosque vivía, todo, conocer si las cucarachas le gustaban o prefería un helado.
Bueno, las cosas se dieron, la conocí, a ella, me quede perplejo, claro que por dentro para no bloquearme, cuando me dijo su nombre y todo sobre ella. Obvio, para ser perfecta debe tener un defecto, si el mismo, tenía novio. Pero yo soy paciente, la esperé, digamos que cambie varios hábitos, por ella. Cosas qque la final de cuentas, se entero un tiempo después.
La primera que canción que le dediqué fue de un Tolimense, él bastante bueno con la guitarra, se llama Santiago Cruz y la canción Y si te quedas ¿Qué? Se preguntaran a que viene todo esto, y si viene al caso, porque, se llama contextualizar...
Ya tenemos un alguien, tenemos un sentimiento, tengo su expectativa, entonces podemos pasar a la regla de tres. Para ´le que no sabe que es un regla de tres, es tener dos productos para hallar un tercero, la ecuación de la suma, eso es una regla de tres.
Ahora, que reconozco la duda en sus cara, las preguntas: ¿Y esté man de qué habla? ¿Qué hacemos acá? Solo le digo que tome asiento, hágase amigo de la calma y disfrute. Si sus caras y sus pensamientos me dejan, con mucho gusto, voy a continuar.
Yo hice, no voy a decir que ella no hizo, creo que hizo hasta más que yo, para que pasaran las cosas. Pero como buen Colombiano que soy, llegué en el momento que ella no estaba para tener alguna relación. Ahora si, las caras de algunos de ustedes cambio, les interesó, pero es hora de llegar a la conclusión.
Aplico la regla de tres porque, ella no quiere, yo quiero, debe haber un producto, el cual no va hacer que estemos juntos, porque eso de obligar a alguien para que este con uno, eso no debe ir con ninguna persona... Entendí y acepté que ella no quería que mi agua la mojara y otras cosas, entonces, el producto final.... Taran, que no seremos nada... Solo amigos...
Espero algún comentario al final del cuento, es una historia, propia dicha en otras palabras. Gracias por terminarla de leer y por comentar. se despide de Ustedes Camilo Lourido.
NO QUIERO OFENDER A NADIE: Yo creo que uno tiene que aceptar, y si, tu padrás decir que tu lo aceptas... pero que tal, si el grado de aceptación no es simplemente decir "bno, lo acepto"... es en realida aceptar la realidad y superarla. Es comprender que no siempre se gana y que muchas veces hay que dejar salir a las personas de lugar en el que están del corazon, tomar la iniciativa, dejar los detalles y comenzar a pensar en uno, así esa persona se enoje... pero es la unica forma de aceptar, dejar salir, y superar... Es lo que creo, obvio, a veces creo cosas estupidas; como pensar que un distanciamiento iba a superarlo todo, cuando en realidad, lo empeoró..
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con buena parte de lo que dice Luci, especialmente con que superarlo no es simplemente decirlo, sino de verdad empezar a hacer cosas por nosotros mismos, por sacar de nuestra vida eso que nos hace sufrir, y si te parece que SUFRIR es una palabra muy grande entonces sencillamente sacar esa espinita que nos duele un poco. Es hora de empezar a hacer cosas por nosotros mismos, aunque no queramos, aunque duela el rato, lo mejor es ir limpiando nuestras vidas de todo lo que ya no está aportandonos. Me gusta tu manera de contar la historia. Contrario a lo que dice Luci, yo si creo que el distanciamiento ayuda... A mi me ayudó... creo.
ResponderEliminarjejeje creo que todos los que hemos comentado aquí es porque de uno u otro modo nos sentimos identificados por el cuento de frenagolgi. Todo lo que dicen ustedes es muy cierto y la única verdad es que aveces nuestros sentimientos son como las olas del mar, corren el riesgo de ir a parar en una costa equivocada... yo muchas veces he pasado por lo mismo y mi mente siempre piensa lo mismo que Sam Del señor de los anillos ¿cómo podría ser este un final feliz? ¿cómo podría volver todo a ser como era antes? pero no se trata de preguntarnos eso eternamente, como dice sarita hay que empezar a buscar la verdad en nuestro propio camino y al final de la montaña, después de muchas pruebas, tempestades y temblores seguramente estará esa persona que valore nuestros sentimientos. Sonará rosado o de cuentos de hadas pero al menos alguien como yo, que ha sido golpeado una y otra vez por los 'descaches de cupido' debe creer en un final como ese, mejor dicho, quiere que creer en un final como ese... no sé qué piensan ustedes???
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