12/4/11

La Apuesta

Para el que no la quiera entender.

Se cruzaron los dedos y se dijeron las palabras precisas. Pasaron 4 días del inicio de su apuesta, de aquella apuesta que modifico todo su momento, que lo complico toda la semana, que lo invito a sentirse vivo a conocer un poco más del otro ser.

¡Si yo gano, y es que lo voy a hacer!- Decía muy seguro, usted reconoce que gane, me sirve un trago, brindamos, lee mis ojos, y al ver mi espalda ya sabrá que es lo que viene. Concluyo, mirándola a los ojos mientras su manos sostenía un vaso de agua.
Ella, muy en su lugar, le contesto -No este muy seguro, usted sabe que las cosas cuando depende de otras personas son ¡muy complicadas!- Sus palabras maquillaban la intención de querer perder la apuesta, de dar el trago con gusto y tomarse otro.

Paso el día de la apuesta, en medio de la noche.... Les confieso que si quieren saber que va paso, no sé pierda la siguiente entrada con su desenlace.

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